Del otro cajón saca un lubricante urológico(empezado y chorreante por supuesto), un plátano de color negro, un periódico de hace dos semanas y un bote de fluorisceína.
Del suelo recoge un boli (que no escribe) y un post-it en el cual se lee: Anemia micr...se ve que quien lo escribió sufrió un ataque de pánico antes de acabar el diagnóstico.
sábado 4 de julio de 2009
consulta 2
viernes 3 de julio de 2009
CINCO SEGUNDOS
Aquella noche de viernes se parecía a otras tantas; cena, charlas, risas y local de copas con los amigos. Esa noche mi instinto de cazador de bellezas estaba en pleno despliegue, y cuando eso pasaba no solía irme solo a la cama.
Bailes, humo y copas...
La noche llegaba a su ecuador entre la niebla de los cigarrillos, más risas, más copas.
La vi apenas a dos metros de donde nos encontrábamos. -Quizás demasiado bajita -pensé-. Quizás demasiado delgada. Pero al girar su cabeza aquellos ojos me atraparon. Aquella mirada me traspasó como el rayo que destroza un junco, y noté como mi alma estallaba en mitad de toda aquella gente.
Más baile, más humo, más copas...
Pensé en recurrir a mis habituales armas de seducción, pero todas me parecieron inútiles. me dí cuenta de que me hallaba completamente desarmado ante aquellos ojos.
No la perdí de vista, pues desde ese instante supe que no podía perder la oportunidad, y en cuanto puede me acerqué a ella. Sólo miradas, y la conversación fluyó sola, sin prisas, sin miedos, como si nos conociéramos de siempre.
Su nombre: Adrienne, me trajo sabores de mares embravecidos y acantilados imposibles. Estudiaba derecho, y en pocos días volvería a París, su ciudad de origen. Hablaba un castellano horrible, pero encantador. Tras un rato, me supe presa de aquellos ojos desnudos, y estaba decidido a no dejar escapar aquella oportunidad, por ello le pedí su teléfono, y lo anoté en una servilleta de papel.
El resto de la noche voló...más bailes, más humo, más copas...y aquellos ojos.
Nos despedimos con las primeras luces del alba. Apenas me atreví a rozar sus labios, apenas sentí su perfume. Un adiós, hasta pronto, te llamaré, llámame, una última mirada...
No la volví a ver hasta ayer. Todo aquello que os cuento sucedió una noche de verano de 1965, hace cuarenta y tres años. Desgraciadamente perdí el papel con su número de teléfono.
Desde entonces, y por motivos de trabajo, he vuelto hasta en seis ocasiones a París. Y siempre dediqué una tarde a buscarla. Visité bares, teatros, cines. Incluso una mañana visité los Juzgados de la Madelaine buscando su cara. Nada.
Ayer la ví en una estrecha calleja de Montmartre. iba de la mano de otro hombre. Para el resto del mundo, dos ancianos paseando. Para mí algo más que una noche de copas, humo y baile…
Me acerque de frente y me fui aproximando a aquella pareja que caminaba con paso cansino. No pude evitar volver a perderme en sus ojos, hasta que al fin quedamos a apenas un metro de distancia. Nos miramos.
-Pourquoi? -me dijo-. Y siguieron andando.
Cinco segundos, le pido al destino sólo cinco segundos para explicarle a Adrienne lo que pasó, para decirle que siempre fui suyo. Por ello daría mi alma.
Salva
Playas de Nerja
martes 30 de junio de 2009
Una historia llena de peros....
Vale, es tóxica. Es verdad que huele fatal, que provoca innumerables enfermedades y que es ciertamente asquerosilla a veces, pero…siempre hay un pero en las historias de amor. Pero es genial fumarse un cigarrillo cuando estás estresado, cuando te acabas de pelear con alguien, cuando estás de fiesta o simplemente cuando estás sentado en la playa mirando las olas.
Mi decisión de dejar el tabaco se basó fundamentalmente en una serie de factores, entre ellos la estética, la ética, el amor y la salud (eso será motivo de otro post). Fue una historia de amor que, aunque me duela reconocerlo, aún dura.
Lo dejé previamente en al menos cinco ocasiones y siempre caí de la misma forma, por fases, igual que las fases lunares:
Fase 1: Lostoy-dejando. Duración variable, entre 3 semanas y 18 meses. Te obsesionas en decirle a todo el mundo que no fumas. Las conversaciones con los amigos acaban girando en torno al tabaco y a lo contento que estás de no fumar (mentira podrida por supuesto). Sueñas un par de veces a la semana que fumas. Es una especie de sueño erótico, de esos en los que te despiertas con una mezcla de añoranza, culpabilidad y felicidad. Es relativamente fácil superar esta fase, pues te reconoces como fumador.
Fase 2: Por-uno-no-pasa-ná: Puesto que lo dejaste, no te importa probar uno. Un cigarrillo coincidiendo con una fiesta, bronca o momento agradable. Total, por uno no pasa nada, además ya lo he dejado. Pillas un colocón tal que dices: no vuelvo a fumar…qué asco de tabaco. Tres horas más tarde te has fumado cinco. Dos días más tarde vuelves a fumar como hacía tiempo no fumabas.
Fase 3: Yo-no-fumo. Fumas a diario, pero en la intimidad. Mejor dicho fumas cuando nadie te ve. Compras los cigarrillos sueltos o bien los pides para no comprar el paquete entero. Como si fumar de prestado fuera fumar-pero-no-cuenta. Corres el riesgo de convertierte en un gorrón y que la gente huya de los fumaderos a tu llegada (fumadero zona del trabajo donde se reúne la gente a fumar).
Fase 4: Soy-una-rata-almizclera: Terminas fumando en plan drogadicto. Fumas en los servicios, en los huecos entre paciente y paciente, en los huecos de las escaleras, en los sitios más insospechados. Hueles a tabaco, pero oficialmente sigues sin fumar. Inicialmente creí que yo era una especie de friki por fumar a escondidas. Realmente era el miedo, o la vergüenza de reconocer que no había sido capaz de dejarlo. Es una etapa muy frecuente. Luego lo he hablado con otra gente y resulta que a casi todos los fumadores les ha pasado y siempre nos negamos a reconocer esta etapa tan ruinosa.
Fase 5: A-tomar-por-saco: Ya nos han pillado tantas veces, que nos declaramos oficialmente fumadores, nos compramos el paquete y nos lo ventilamos alegremente, siempre con cierto sentimiento de culpa, pero (siempre los peros)…es tan agradable!
Finalmente, te quedan los parches de nicotina, los libros de autoayuda, los trucos caseros, pensar en lo que te ahorras, conocer alguien que se ha muerto de cáncer, el Champix, el Zyntabac, los chicles de nicotina, y la voluntad.
Yo no usé nada de eso, bueno usé la voluntad. Eso fue un mes de Octubre de 2006. Desde entonces han pasado más de dos años y hasta ahora sigo sin fumar. Apenas lo recuerdo una vez al mes, pero…hoy no fumaré. Mañana no lo sé, pero quería compartir mi experiencia por si a alguien ayuda.
PS: A veces me gustaría fumarme un cigarrillo, pero también me gustaría cobrar sin trabajar. Quizás es cuestión de elegir, como tantas cosas en nuestra vida.
domingo 28 de junio de 2009
NEGRO
miércoles 24 de junio de 2009
PSICO
SEMANA DE PREMIOS
Esta semana he ganado un concurso de relatos, cosa que no suele ser muy frecuente. El relato con el que gané fue el llamado Magdalena.
Por otra parte, me publicaron un artículo de opinión en una revista, la reviste e-ras:
Inmigrantes y nativos digitales ( http://www.opinionras.com/index.php?q=node/1044 ) Por cierto en la foto me sacan con cara de terrorista, pero en fin...
16 de Junio del 2009
Por Salvador Pendón Fernández. Autor del blog "Miles de piedras pequeñas"
Inmigrantes y nativos digitales
Estimado/a lector/a, me atrevo a hacerte una pregunta: ¿cuántos correos electrónicos has recibido y enviado en la última semana? Seguramente diréis ¿miles, cientos, decenas…?
Se estima que un joven de menos de 16 años recibe una media de 2-3 correos electrónicos a la semana, y posiblemente en unos años se trate de un instrumento de comunicación obsoleto.
Los que hoy tenemos más de 25 años debemos asumir este fenómeno: siempre seremos inmigrantes del mundo digital, ya hablemos de web 2.0, 3.0 o sucesivas. Igual que el inmigrante que tras treinta años mantiene su acento natal, siempre nos será difícil seguir el ritmo de cambio de la red.
El concepto de Internet como fuente exclusivamente de datos más o menos exactos y mail ha quedado atrás.
La web 2.0 es una forma nueva de trabajar, en la que son los propios internautas los que van configurando esa enorme net, y este fenómeno está cambiando radicalmente nuestra forma de trabajar en la red con la interactividad global, determinada por una serie de nuevas herramientas virtuales:
-Las redes sociales, chats y entornos virtuales como Second Life no son ya un entretenimiento para adolescentes, son una verdadera forma de vivir en conexión, de intercambiar información pública y privada, de hacer negocios y de trabajar.
-El trabajo on line, con entornos tipo Wiki, o el trabajo con firma electrónica hace que trabajar con personas e instituciones lejanas a nosotros pueda ser ágil.
-Los blogs como herramienta de comunicación e interacción, en la cual millones de personas vuelcan sus experiencias vitales y profesionales compartiéndolas con el resto del mundo están determinando una nueva forma de compartir.
En mi opinión, todos estos fenómenos están configurando una nueva forma de funcionar en la mente de los más jóvenes, y ellos serán los futuros usuarios del sistema sanitario a la vez que nuestros compañeros en muchos casos.
-Una nueva generación con capacidades nuevas como la realización simultánea de tareas, necesidad y capacidad de vivir continuamente conectados a la red mediante dispositivos portátiles, tener múltiples personalidades en caso de necesidad u ocio.
-Personas que no entenderán que sea necesario esperar para acceder a la información o a los servicios. En definitiva estamos asistiendo a una desaparición progresiva de los límites virtual/real.
Estos fenómenos, determinados sin duda por la web 2.0 y sucesoras, hará que la sociedad demande nuevos profesionales en la medicina:
-Nos encontraremos pacientes altamente informados, en muchas ocasiones con más conocimientos acerca de su enfermedad incluso que su médico, que demandarán la capacidad poder incluso gestionar su enfermedad de forma semiautónoma (posiblemente tendremos diabéticos, pacientes anticoagulados y otros pacientes crónicos con un nivel de información incluso superior al nuestro para gestionar su patología, y hemos de ser conscientes de ello).
-Demanda por parte del paciente de poder acceder a la comunicación online con su médico.
-La telemedicina se impondrá como forma rutinaria en la gestión de la consulta diaria.
-Existencia de doctores online y segunda opinión médica online, fenómeno que ya está emergiendo en otros países.
-Demanda por parte del usuario de horarios más flexibles en la atención.
-Historias clínicas online que dejarán desfasadas las costosas y poco operativas historias digitales que hoy están desarrollando los sistemas sanitarios públicos de forma parcial.
-Perfeccionamiento en la formas de trabajo en equipos virtuales, congresos y formación online y grupos de trabajo salvando amenazas como la falta de contacto cara a cara.
Y lo más importante: Nuevos retos y cambios que ni siquiera somos capaces de imaginar.
Es por ello que me gustaría dar un consejo a los que hoy nos enfrentamos a los próximos treinta años de medicina en España: debemos asumir que los integrantes de nuestra generación y previas siempre seremos inmigrantes digitales, y como tales deberemos estar alertas a unos cambios, a veces demasiado rápidos para nosotros, pero así se mueve el organismo vivo en el que nos movemos: la sociedad.


